Cómo optimizar el rendimiento de los seguidores solares incluso a bajas temperaturas
En busca de un rendimiento óptimo incluso a temperaturas extremadamente bajas
Es bien sabido que una parte importante del planeta, y en particular las regiones situadas en latitudes septentrionales, registra temperaturas medias considerablemente bajas, de entre -5 °C (23 ºF) y 14 °C (57,2 ºF). Estas temperaturas caen de forma notable durante el invierno, periodo en el que se han registrado mínimos extremos de hasta -60 ºC (-76 °F) en zonas de Estados Unidos, Canadá, China o Rusia.

Por otro lado, resulta interesante analizar el mapa de radiación solar global horizontal, que revela zonas con niveles de radiación de moderados a altos incluso en regiones conocidas por sus bajas temperaturas medias: Estados Unidos, partes de China y el norte de Asia.

Irradiación horizontal global obtenida del «Global Solar Atlas 2.0», una aplicación web gratuita desarrollada y operada por la empresa Solargis s.r.o. en nombre del Grupo Banco Mundial, a partir de datos de Solargis y con financiación del Energy Sector Management Assistance Program (ESMAP). Para más información: https://globalsolaratlas.info
De este modo podemos comprobar que las bajas temperaturas no hacen inviable la generación de energía solar en estas regiones. La clave está en la existencia de condiciones favorables de radiación solar, que puede aprovecharse para producir energía siempre que el sistema de control del seguidor solar sea capaz de operar de forma eficiente en esas condiciones ambientales.
Entender las olas de frío
Comprender los fenómenos climáticos y sus efectos es fundamental para afrontar y mitigar los retos que plantean y para garantizar la resiliencia de nuestras sociedades frente a unas condiciones meteorológicas cambiantes. En los próximos años viviremos una mayor variabilidad climática y el impacto negativo de las olas de frío puede seguir siendo una amenaza local relevante. En los últimos años hemos asistido a múltiples episodios de olas de frío extremo en la región norteamericana, fenómenos climáticos que han tenido consecuencias importantes tanto para la población y la agricultura como para la economía.
Según los datos del National Risk Index de la Federal Emergency Management Agency (FEMA) de Estados Unidos, se ha identificado que una parte sustancial del territorio estadounidense se sitúa en un nivel de riesgo de moderado a alto en cuanto a la probabilidad de sufrir una ola de frío.

FEMA: índice de riesgo de olas de frío
Otras regiones, como Europa, han sufrido olas de frío severas con cuantiosas pérdidas económicas. Las olas de frío se han manifestado en los países del norte de Europa, en Europa central e incluso en regiones mediterráneas como España.
Esta volatilidad climática es también evidente en países asiáticos como China. A comienzos de 2023, China vivió un episodio de frío extremo atribuido a las diferencias de presión en el vórtice polar. Como consecuencia, regiones del norte del país, entre ellas la ciudad de Mahe, registraron temperaturas de hasta -53 ºC (-63,4 ºF). Al mismo tiempo, regiones de países como la India se vieron afectadas negativamente, con temperaturas anómalas de entre 1 y 3 ºC en zonas concretas de Punjab, Haryana, Chandigarh y Delhi.
Innovación frente a las condiciones extremas
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El sector fotovoltaico no es ajeno a estos fenómenos extremos y, por eso, los ecosistemas de productos y servicios deben adaptarse a estas situaciones. En este escenario, la prevención y un diseño de producto robusto serán clave para mitigar los efectos adversos de las condiciones meteorológicas extremas.
En Suntrack by P4Q, y guiados por el compromiso de ofrecer siempre el mejor servicio al cliente adaptándose a sus necesidades según las características geográficas y climáticas de sus proyectos, Suntrack ha llevado al mercado su tecnología. Esta tecnología permite que los controladores soporten temperaturas de hasta -30° C (-22° F).
Desde el lanzamiento de la primera Tracker Control Unit (TCU) en 2007, Suntrack ha ido ampliando y mejorando progresivamente su portfolio de productos y servicios avanzados para responder a una demanda de mercado creciente. Por este motivo, en 2019 Suntrack presentó su primera solución Tracker Control Unit (TCU) Self-Powered para bajas temperaturas, capaz de soportar las condiciones más extremas, y que actualmente cuenta con más de 15.000 dispositivos desplegados.
Suntrack busca de forma constante innovar para prolongar la vida útil de la batería mediante la monitorización continua de los movimientos del seguidor, la gestión de las descargas profundas y la carga controlada y periódica de la batería. Además, Suntrack garantiza que siempre haya disponible una carga mínima, lo que permite al seguidor adoptar una posición defensiva o de seguridad cuando sea necesario.
El compromiso de Suntrack con la prolongación de la vida de la batería se refleja en la exploración continua de nuevas tecnologías. Esto implica ciclar en laboratorios externos las últimas baterías disponibles en el mercado para observar su comportamiento. Una vez analizados los resultados, sus características y composiciones químicas se comparan con el pack de baterías que Suntrack utiliza actualmente en sus TCU.
5 ventajas de la TCU (SPB-300 Low Temperature con certificaciones UL ampliadas) y por qué encaja en las condiciones más duras
Suntrack asesora a sus clientes en función de la ubicación concreta del proyecto mediante un estudio de balance energético para determinar si esta solución es la más adecuada. Si esa evaluación previa es positiva, la solución aporta cinco ventajas clave:
1. Condiciones extremas: El rendimiento de la tecnología se ha ensayado de forma rigurosa en las condiciones más duras, con un funcionamiento satisfactorio a temperaturas de hasta -30 °C (-22 °F).
2. Sin necesidades especiales: Esta TCU Self-Powered es extraordinariamente eficiente: para funcionar de forma óptima solo necesita un panel dedicado estándar y una batería de 6Ah. Esta tecnología tiene las mismas dimensiones y conexiones que el resto de modelos de TCU, por lo que no hace falta ningún cambio en el seguidor.
3. Protección de la batería: Para asegurar un rendimiento óptimo, se trata de una batería de litio (LFP) calefactada y alojada en un material de aislamiento térmico. Así, aunque la temperatura exterior sea negativa, la batería se mantiene siempre en su interior a una temperatura más suave.
4. Instalación sencilla: Esta TCU para bajas temperaturas, integrada en todo el ecosistema de Suntrack, no presenta diferencias funcionales. Por tanto, el proceso de instalación durante la puesta en marcha será igual de sencillo que con el resto de dispositivos TCU.
5. Garantía de calidad: Suntrack supervisa todo el proceso de producción en sus tres plantas (Albuquerque, EE. UU.; Alonsotegi, Europa; y Kunshan, China) y certifica los equipos conforme a las normas IEC y UL aplicables a seguidores.
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